Estos son sistemas diseñados para permitir el acceso al sistema vascular con fines terapéuticos o diagnósticos. Se componen principalmente de catéteres que se insertan en venas o arterias para facilitar la infusión de líquidos, medicamentos, nutrición parenteral, hemoderivados, así como para la extracción de muestras sanguíneas o la monitorización hemodinámica.
El fomento de buenas prácticas en torno al cuidado y el manejo de estos dispositivos es fundamental para evitar complicaciones, ya que se estima que existe un rango de fracaso del catéter de entre un 25% y un 69%. Además, un 1,9% de las infecciones adquiridas en hospitales de agudos están relacionadas con los dispositivos de acceso venoso.
Contar con enfermeras con conocimientos avanzados en este entorno y con capacidad para liderar los cambios necesarios que implican la implantación de buenas prácticas es fundamental para intentar prevenir estas complicaciones. Por este motivo, el Instituto Español de Investigación Enfermera del Consejo General de Enfermería ha elaborado, junto a la Sociedad Española de Infusión y Acceso Vascular (SEINAV), el ‘Marco de Actuación de la Enfermera en Cuidados Avanzados y Gestión Clínica en Terapias de Infusión y Acceso Vascular’.
Un documento que busca agrupar las actuaciones y los cuidados que siguen las enfermeras que trabajan en esta área es imprescindible para proporcionar una atención sanitaria segura, eficiente, técnicamente cualificada y adaptada a las necesidades de acceso vascular en los distintos niveles asistenciales.
“Este nuevo marco de actuación está dentro del trabajo que llevamos años realizando para ordenar la práctica profesional de las enfermeras en distintos ámbitos. En esta ocasión, el ejercicio de este rol requiere un desarrollo competencial altamente cualificado, dada la complejidad de los procesos implicados, el uso de tecnologías avanzadas, la especificidad de las técnicas aplicadas y las exigencias organizativas de los sistemas de salud actuales”, afirma Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.
La enfermera en este ámbito proporciona una atención centrada en la persona portador de un acceso vascular, desempeñando un papel clave en la continuidad de los cuidados. “Sus competencias abarcan la selección del dispositivo más adecuado, la inserción segura, el mantenimiento, la prevención de complicaciones y la evaluación de resultados clínicos. Todo ello guiado por estándares profesionales y en coordinación con el equipo de salud, con el objetivo de garantizar la seguridad clínica de las personas, sus familias y cuidadores, contribuyendo así a una atención sanitaria de calidad a lo largo de todas las etapas de la vida”, apunta Elisabeth Lafuente, presidenta de la SEINAV.
Asimismo, Lafuente explica que las enfermeras que trabajan en este ámbito “participan e integran activamente equipos multi e interdisciplinares, respetando las competencias de cada profesional y promoviendo un enfoque colaborativo e integral del cuidado de la persona”.
Reducir las complicaciones
Para la institución que representa a las más de 353.000 enfermeras y enfermeros de España, es fundamental garantizar una atención de calidad a toda la población, con un enfoque preventivo que contribuya a reducir las complicaciones en los catéteres.
“La enfermera en cuidados avanzados y gestión clínica en terapias de infusión y acceso vascular, actuando con autonomía profesional, ejerce una práctica clínica avanzada, con capacidad para tomar decisiones complejas e integrar la mejor evidencia científica disponible. Diseña y desarrolla planes de cuidados centrados en la persona, aplicando el método científico y empleando un lenguaje común con otros profesionales de la salud, con el objetivo de minimizar complicaciones relacionadas con los accesos vasculares y mejorar los resultados en salud”, subraya Lafuente.
Tal y como se expone en el documento, la labor de estas enfermeras puede desarrollarse en centros hospitalarios de primer, segundo o tercer nivel, así como en el ámbito ambulatorio y sociosanitario, en coordinación con la enfermera de Atención Primaria, garantizando la continuidad y coherencia de los cuidados.