Claves del cuidado de la dermatitis atópica, una enfermedad que afecta a 2 de cada 10 niños y en adultos llega a ser grave

Con la llegada del otoño las personas con pieles atópicas tienden a ver cómo su problema se acentúa y aquellos que habían pasado un verano más o menos tranquilo -gracias a los beneficios de la exposición solar- vuelven a sufrir los síntomas de una enfermedad que no da tregua. La dermatitis atópica es una disfunción de la barrera cutánea que se caracteriza por el eczema, el prurito, el engrosamiento de la epidermis y la sequedad. Sólo la constancia en los cuidados y el tratamiento permiten reestablecer la barrera cutánea, reducir o hacer desaparecer las lesiones y con ello controlar el intenso que picor al que se asocian.


















