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María del Carmen Pérez

La enfermería riojana ha perdido a una de sus figuras más determinantes y, a la vez, más discretas: María del Carmen Pérez-Aradros Calvo, conocida cariñosamente por todos como Maica. Su reciente fallecimiento sucedió con la misma reserva que caracterizó toda su vida, dejando un vacío profundo entre quienes fueron sus amigas y compañeras de profesión, así como entre el resto de profesionales sanitarios y trabajadores coetáneos del Hospital.

Junto a Fuensanta Vélez y Begoña San Martín, amigas y colaboradoras estrechas en su equipo de dirección, repasamos su trayectoria a modo de homenaje a esta enfermera de impecable currículum e inteligencia privilegiada.

Quienes la conocieron coinciden en señalar su brillantez intelectual y su disciplina férrea. Maica inició su camino en la enfermería, pero su curiosidad la llevó mucho más allá: mientras ejercía como enfermera de quirófano entre 1975 y 1982, fue capaz de completar la licenciatura en Derecho en tan solo tres años.

En 1982 fue nombrada directora de Enfermería del Complejo Hospitalario San Millán-San Pedro. Su formación dual entre la salud y las leyes le otorgó una visión estratégica única para la gestión hospitalaria. Desde este cargo, que ostentó durante 14 años (1982-1996), sentó las bases de la profesión tal y como la conocemos hoy e impulsó cambios que hoy consideramos básicos, pero que entonces fueron auténticos avances desde el punto de vista laboral con los que también se garantizaba el respeto estricto a las libranzas y los descansos reglamentarios.

Orden y organización en el trabajo de enfermería

Durante su etapa como directora de Enfermería del Complejo Hospitalario San Pedro, Maica lideró una auténtica revolución profesional. Se puede decir que el ‘quinto turno’ fue uno de sus mayores logros en la gestión, ya que permitió profesionalizar el trabajo y garantizar los descansos de las enfermeras y el resto del personal (además de enfermeras, matronas, fisioterapeutas, TCAE y técnicos de laboratorio, de rayos y de anatomía).

En una época donde el personal trabajaba en turnos agotadores de hasta 70 horas semanales y 7 noches seguidas, ella fue artífice de la implantación de este quinto turno. Ella fue la encargada de poner en marcha esta implantación, negociando con el Ministerio en una época en la que estaban actualizando las plantillas de los hospitales de España. Esto no solo permitió aliviar la sobrecarga de las plantillas de enfermería para poder cubrir todas las horas necesarias y cumplir con la jornada estipulada de 37,5 horas, sino que también supuso un incremento significativo de la plantilla, con la implantación del 5º turno, para poder establecer el sistema rotatorio que existe hoy en día. Supuso, en resumen, una mejora en la calidad de vida de los trabajadores.

Contenido revisado en Junio de 2026.