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Las enfermeras de Ceuta alertan del agotamiento estructural tras la crisis migratoria y reclaman más recursos

El pasado 30 de julio cerca de 80.000 migrantes procedentes de Marruecos consiguieron traspasar la frontera por mar y llegaron a una ciudad que cuenta con casi 84.000 habitantes censados provocando una saturación de recursos públicos masiva y una extrema presión asistencial. Una verdadera vulneración de la integridad territorial que obligó a todo el sistema sanitario a trabajar por encima de sus posibilidades y que ha dejado consecuencias irreversibles en todos los ámbitos sociales y sanitarios de la ciudad de Ceuta.

Ante el incremento de los flujos migratorios registrados y la situación excepcional que ha vivido -y sigue experimentando- el pueblo ceutí, el Instituto Superior de Formación Sanitaria (ISFOS) del Consejo General de Enfermería (CGE), con la colaboración de AMA, ha celebrado el webinar gratuito “Ceuta ante los nuevos desafíos sanitarios de la movilidad humana”.

Durante dos horas de ponencias y debate, el grupo interdisciplinar que ha participado en la formación, ha puesto sobre la mesa la situación actual que vive la ciudad autónoma tras el salto masivo de migrantes, con el objetivo de analizar los desafíos asistenciales que han afrontado los profesionales sanitarios, el impacto de los procesos migratorios sobre su salud mental y el papel que juegan las nuevas tecnologías en la atención y gestión sanitaria, especialmente en situaciones de emergencia y extrema presión asistencial, como las vividas en Ceuta. Un encuentro imprescindible sobre una situación excepcional y sin precedentes para comprender una realidad que exige cada día una mayor capacidad de adaptación, coordinación, gestión por parte de las administraciones y liderazgo sanitario.

“Ceuta constituye un punto de encuentro entre realidades sociales, culturales y humanas muy diversas. Comprender lo que sucede en este territorio nos ayuda a entender mejor los retos que afronta nuestro sistema sanitario, desde la atención a las personas en contextos de vulnerabilidad hasta el impacto de los procesos migratorios en la salud mental, sin olvidar las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías para mejorar la gestión y la respuesta asistencial”, explica Pilar Fernández, directora de ISFOS.

Colapso y escasez de recursos

Pasados cerca de tres meses desde el salto masivo, la realidad en Ceuta ha cambiado, pero las consecuencias en el personal sanitario siguen presentes. “La situación es de agotamiento estructural. Venimos de meses de una presión tremenda y el gran problema es que se pretende seguir gestionando una realidad asistencial desbordada con los mismos recursos de siempre. A día de hoy, tanto en el hospital como en Atención Primaria, las plantillas están al límite”, explica Rosa Mª Fuentes, presidenta del Colegio de Enfermería de Ceuta.

Esta situación de agotamiento extremo viene dada por el profundo colapso al que se enfrentaron los sanitarios las primeras semanas tras el salto masivo. “Lo recuerdo como un auténtico impacto. Se vivieron momentos de enorme incertidumbre, tensión y caos inicial. Las urgencias y los centros de salud se desbordaron en cuestión de horas. Los compañeros doblaron turnos de forma voluntaria y sostuvieron la asistencia en condiciones extremas. El rol de las enfermeras siempre ha sido estar en primera línea de contención y humanidad y hoy ese rol sigue intacto, con la diferencia de que lo ejercemos tras meses de enorme desgaste acumulado”, sigue la presidenta de las enfermeras ceutíes.

En esos momentos de crisis la gestión fue la improvisación. “El abordaje sanitario inicial se sostuvo gracias a aquellas enfermeras que arrimaron el hombro y a la coordinación con las ONG. Por eso, decidimos plantarnos y exigir medidas: pedimos activar planes de emergencia e incluso tuvimos que exigir escoltas para las compañeras de Atención Primaria que acudían a domicilios en zonas muy inseguras. Reclamamos lo lógico: que una crisis de esta magnitud se gestione con los recursos necesarios y no a costa de los profesionales”, añade.

Impacto en la Salud Mental

Esta situación extraordinaria ha impactado de forma profunda en la salud mental de la población, profesionales sanitarios, pero también de los propios migrantes, dejando consecuencias irreversibles. “A nivel humano y emocional se ha vivido un desgaste profundísimo y con una sensación muy amarga de impotencia. Ha habido momentos de verdadero agotamiento en los que la baja médica se convertía en la única vía que les quedaban a las compañeras. Además, trabajar al límite genera una angustia ética tremenda”, asegura Fuentes.

Por su parte, Mª Inés López-Ibor, catedrática en Psiquiatría y Psicología Médica en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y presidenta de la Fundación López-Ibor, hacía hincapié también en la situación de la salud mental de los migrantes, así como las fases por las que han pasado en su proceso migratorio. “Desde el punto de vista psíquico la situación en Ceuta tiene impacto no solo en la población migrante por la incertidumbre y el haber dejado su país, sino también en la población de Ceuta, que está siendo sometida a gran tensión, experimentando miedo, angustia por no poder continuar con sus rutinas y temor por las personas más vulnerables como son los niños y los mayores por lo que es previsible que aumenten cuadros de ansiedad, depresión y trastornos del sueño”, explica.

La IA en los flujos migratorios

La tecnología puede ayudar desde diferentes ópticas en situaciones de emergencia humanitaria como la vivida en Ceuta. “Tanto los drones como la IA y, sobre todo, la combinación de ambas permite detectar flujos y movimiento de personas, tarea que para los cuerpos de seguridad es completamente imposible sin el uso de tecnología. Su capacidad de desplazamiento o su facilidad de uso en remoto hacen que sean de especial utilidad para urgencias y emergencias, salvamento marítimo, localización de cuerpos y primeros auxilios”, explica Juan Luis Rubio, ingeniero industrial en Inteligencia Artificial y experto en tecnologías emergentes e IA.

Las utilidades de estas nuevas tecnologías son múltiples, van desde la identificación de agujeros de seguridad, el control de fronteras, la anticipación de posibles catástrofes humanitarias, hasta el traslado de equipos de primeros auxilios, herramientas que permiten salvar vidas. “Las posibilidades son innumerables y se requerirá enfermeras con conocimientos en drones y con habilidades para hacer uso de los mismos. Con total seguridad los usos en Enfermería van a seguir ampliándose: en Urgencias, primeros auxilios, salvamento, transporte de órganos o de heridos, entre otros”, concluye Rubio.

Contenido revisado en Junio de 2026.