Cuidados para el final de la vida - Día a día

Día a día
El trabajo diario se enmarca así en un equipo multi/interdisciplinar para paciente-familia, con la participación de enfermeros, médicos, psicólogos y trabajadores sociales. Se intenta que el ámbito de atención sea, en la medida de lo posible, el domicilio, llevando los cuidados allí donde se necesitan.
Esa es la forma de trabajar de Marta Montes, miembro de uno de los equipos de la Asociación Española Contra el Cáncer de atención domiciliaria, para quien estos pacientes “son especiales porque son personas que se están enfrentando a los últimos momentos de su vida y quizás por eso disfrutan de algunas cosas con mayor simpatía que podemos disfrutar el resto, porque no vemos que el final está tan cerca. Le dan importancia a estar con su familia, a disfrutar de pequeños momentos, a hacer cosas que realmente nos llenan a todos pero que, con la rutina de la vida diaria, no lo entendemos así”.
Marta lo primero que hace cada mañana es revisar las historias y preparar el material para las visitas. Telefónicamente habla con todos los pacientes al menos una vez a la semana. Las revisiones se pautan en función del estado del paciente, llegando a ser incluso diarias en caso de agonía. Su objetivo: apoyar sobre todo a la familia, y controlar el dolor. “Se pasa mal en muchos momentos, sobre todo quizá cuando llegas a cuidados paliativos –afirma Marta. Pero por otro lado, también es muy reconfortante ver cómo la familia e incluso el propio paciente te agradece que simplemente le agarres la mano. Es algo que como persona te llena muchísimo”.
A los domicilios de los pacientes se trasladan en un coche de la asociación. Para preservar la intimidad de los pacientes lo hacen sin ningún distintivo y sin uniforme, lo que propicia también una relación más cercana con todo el entorno, que puede dar lugar, aunque son la excepción, a peticiones para terminar con el sufrimiento. “Cuando te piden terminar con su vida, una eutanasia… yo creo que lo que hay que hacer es ahondar bastante en qué es lo que hay detrás, para ver cuál es el sufrimiento real, porque a lo mejor es un dolor mal controlado o simplemente que tienes un sufrimiento interno porque te mueres y no sabes cómo va a ser”, afirma esta enfermera que siempre ha trabajado en paliativos.
