Judith Balaguer

Judith Balaguer, enfermera de Servicio de Rehabilitación Comunitaria de Salud Mental Pi i Molist de Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, ha sido galardonada con el primer premio de Aeesme en XXIV Premio de Investigación Aeesme – Maria Teresa Lluch por su trabajo “Efectividad de una intervención enfermera de terapia asistida con perros en la mejora de la salud mental positiva en personas con trastorno mental severo: un estudio cuasiexperimental a través del género y el grupo diagnóstico”. Así cuenta ella cómo es este trabajo.

¿En qué consiste la investigación?

La investigación se centra en evaluar la efectividad de un programa de intervención enfermera basado en terapia asistida con perros. Este programa se ha aplicado a personas con trastorno mental severo en un entorno de rehabilitación comunitaria, con el objetivo de promover conductas de Salud Mental Positiva (SMP). El estudio, de diseño cuasiexperimental, incorpora además un análisis diferencial según el género y el grupo diagnóstico. Concretamente, este estudio se enmarca dentro de nuestra Tesis Doctoral en Enfermería y Salud por la Facultad de Enfermería de la Universidad de Barcelona titulada “Validación y Efectividad de un Programa de Terapia Asistida con Animales orientado a la promoción de conductas de Salud Mental Positiva en personas con Trastorno Mental Severo” que demostró la efectividad de esta intervención en la promoción de conductas de SMP, realizado en el Servicio de Rehabilitación Comunitaria (SRC) Dr. Pi i Molist, del Servicio de Psiquiatría del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona.

El programa se ha diseñado a partir del Modelo de SMP de la Dra. Lluch, que nos permite cambiar el enfoque tradicional. Como suelo decir, trabajar con el Modelo de la SMP nos permite cambiar la pregunta: no es ‘¿qué te pasa?’, sino ‘¿qué podemos potenciar en ti?’”. Esto implica poder trabajar con la asistencia de los canes aspectos clave como la autonomía, la satisfacción personal o las relaciones interpersonales, factores relacionados del Modelo y que vayan en la línea del proyecto de vida y proceso de Recuperación de la persona que atendemos.

Lo relevante es que esta intervención no se plantea solo como una actividad complementaria, sino como una intervención enfermera estructurada, validada, basada en evidencia y con resultados medibles, que se incorpora en el programa de actividades de un SRC. De hecho, es importante destacar que la terapia asistida con animales no es solo una actividad bonita o agradable, es una herramienta para nuestra profesión, definida en la Clasificación de Intervenciones Enfermeras.

Hablar de terapia asistida con animales es también hablar de liderazgo enfermero en cuidados humanizados, porque somos quienes hemos diseñado, validado, implementado y evaluado este programa de intervención dentro de nuestro marco competencial. Todo ello ha sido posible gracias a un sólido trabajo en equipo multidisciplinar, integrado por profesionales de la psicología, técnicas en cuidados auxiliares de enfermería, técnicas en integración social, educadores y trabajadores sociales, así como técnicas en intervenciones asistidas con animales.

¿Cuáles son los resultados que has obtenido?

Los resultados han sido muy positivos y clínicamente relevantes. Hemos observado un incremento significativo en el nivel global de SMP, así como mejoras en factores relacionados del modelo como la satisfacción personal, la actitud prosocial, la autonomía y las habilidades de relación interpersonal. Además, la intervención ha demostrado ser efectiva independientemente del género y del diagnóstico de salud mental, lo que refuerza su valor como herramienta inclusiva y aplicable en distintos perfiles de personas con trastorno mental severo.

Pero más allá de los datos objetivos, hay algo fundamental: el cambio más importante no siempre es clínico. Durante las sesiones observamos cómo la persona vuelve a conectar con los demás y consigo misma; deja de sentirse juzgada y, lo más importante, recupera la sensación de capacidad. Además, hay un elemento clave: el vínculo que se crea con el perro abre puertas terapéuticas a las que otras intervenciones no llegan. A través de este vínculo, el profesional puede trabajar objetivos de manera más efectiva, facilitando el proceso terapéutico y mejorando la conexión con la persona.

Tras la intervención, las personas refirieron mayor bienestar, satisfacción y motivación. Además, se observó una alta asistencia a las sesiones, lo que refuerza la adherencia al tratamiento, un elemento clave en los procesos de recuperación en salud mental.

¿Por qué crees que es importante investigar en esta línea?

Porque, para mí, esta línea de trabajo está directamente conectada con la esencia de la enfermera de salud mental hoy.

La enfermera de salud mental ha de tener una mirada integral de la persona: no solo abordar síntomas, sino trabajar en el bienestar, la funcionalidad, las relaciones y el proceso de recuperación. En este sentido, investigar en terapia asistida con animales permite desarrollar intervenciones que encajan perfectamente con ese enfoque, además de ser intervención enfermera se convierte en herramienta facilitadora y dinamizadora de aquello que la enfermera se proponga conseguir con la persona atendida.

La terapia asistida con animales, y en concreto con perros, ofrece un potencial muy valioso en salud mental porque facilita el vínculo, la motivación y la participación. Y ahí la enfermera tiene un papel clave para diseñar, estructurar y evaluar ese proceso terapéutico.

Además, es fundamental que seamos las propias enfermeras quienes generemos evidencia sobre nuestras intervenciones. Humanizar los cuidados está muy bien, pero tenemos que demostrar que tiene un impacto real en las personas y generar evidencia científica en la profesión enfermera. Si no investigamos, corremos el riesgo de que estas prácticas queden como algo anecdótico o complementario, cuando en realidad pueden ser herramientas terapéuticas eficaces.

Por otro lado, investigar en esta línea también permite consolidar modelos teóricos propios de la disciplina, como el de la SMP de la Dra. Lluch, y aplicarlos en intervenciones innovadoras. Esto refuerza el papel de la enfermería no solo como profesión asistencial, sino también como disciplina científica.

En definitiva, es importante porque posiciona a la enfermera de salud mental como líder en innovación, generadora de conocimiento y de cuidados basados en evidencia, especialmente en ámbitos donde el componente humano y relacional es clave.

¿Hay que continuar haciéndolo?

Sin duda, es una línea en la que hay que seguir avanzando.

A pesar de los resultados prometedores, todavía existe escasa evidencia científica, especialmente desde la perspectiva enfermera. Son pocos los estudios que visibilizan claramente el papel de la enfermera de salud mental como líder en el diseño, implementación y evaluación de la terapia asistida con animales. Por eso es fundamental continuar investigando, para consolidar la implementación de este tipo de intervenciones dentro de la práctica clínica basada en evidencia.

Además, es necesario avanzar hacia estudios más robustos, con muestras más amplias, con diseños metodológicos más sólidos que permitan confirmar con mayor rigor los efectos observados. También es importante que estos estudios definan claramente la intervención como lo que es: una terapia asistida con animales estructurada, planificada y evaluada, y no simplemente una actividad complementaria.

Otro aspecto clave es poder analizar el impacto a largo plazo. Necesitamos saber si los beneficios que observamos se mantienen en el tiempo y cómo influyen en el proceso de recuperación real de las personas con problemas de salud mental.

En este camino, no debemos olvidar que la clave no es solo la intervención, sino el equipo que la sostiene. Avanzar en investigación implica contar con profesionales y organizaciones comprometidas, con iniciativa, alineadas con un modelo de recuperación y con capacidad para impulsar proyectos. Porque generar evidencia de calidad requiere no solo motivación, sino también recursos.

Por último, me gustaría destacar como Doctora en Enfermería y Especialista en Salud Mental que para mí el reconocimiento de la AEESME no es solo personal, es un reconocimiento al valor de los cuidados enfermeros en salud mental. La AEESME da visibilidad a este tipo de iniciativas y refuerza el papel de la enfermera como motor de innovación en salud mental.

Contenido revisado en Junio de 2025.
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